
01 / Cover-ups · Flores · Acuarela
El antes también forma parte del diseño.
Aquí no empezábamos de cero. Bárbara ya llevaba un dibujo pequeño, con poco contraste, en la zona baja del abdomen. Ese era mi punto de partida para hacer el nuevo tatuaje: un ancla con flores que, además de cubrir lo anterior, era un homenaje.
Te enseño esta foto junto al resultado porque así se entiende la transformación. No es el mismo dibujo repasado ni una pequeña flor añadida al lado: en el nuevo trabajo cambian el motivo, los colores y el espacio que ocupa la composición.

02 / Cover-ups · Flores · Acuarela
Un ancla, flores y espacio para el color.
En el resultado, el ancla queda en la parte baja y la cuerda recorre el dibujo entre las flores. Las flores rosas suben por el lateral del abdomen, acompañadas de hojas verdes y manchas azules, turquesas y violetas. Hay líneas que definen el motivo y zonas de color más abiertas alrededor.
Fíjate en cuánto se ha ampliado el conjunto respecto al antes. Esa diferencia también forma parte de este cover-up. Si estás pensando en transformar el tuyo, no hace falta que quieras un ancla: enséñame lo que llevas, cuéntame qué te gustaría dibujar y cuánto espacio te gustaría dedicarle. A partir de ahí podré valorar tu caso.
Después, Bárbara me escribió: «No pude salir más contenta con la maravilla que me hiciste». Su comentario también forma parte de esta historia. Puedes leer su opinión completa y encontrarla en el vídeo original.