
01 / UN COVER-UP A COLOR
De tres formas que no se entendían a una idea distinta
Mi clienta me explicó que aquello debía representar tres pájaros, pero que se había quedado en tres manchas. Esa diferencia entre la idea y lo que finalmente ves sobre la piel es el punto de partida de este cover-up. No se trataba de añadirles un detalle a los pájaros: el resultado que hice fue un motivo nuevo.
La propuesta fue una pluma alargada, con una curva que recorre el antebrazo. En esta primera imagen estoy colocando la plantilla. Parte del papel sigue sobre la piel y tapa una zona del tatuaje anterior; junto a él todavía se distingue tinta oscura. Te enseño este momento tal como fue, mientras el nuevo dibujo empezaba a ocupar su lugar.
Pasé de varias formas separadas a una sola figura. Si lo que te preocupa de tu tatuaje es que el motivo no se reconoce como esperabas, esa es una pregunta que merece la pena plantearme: ¿quieres conservar la idea original o te apetece cambiarla? En este trabajo fui por el segundo camino.

02 / UN COVER-UP A COLOR
Trabajar una pluma, no intentar recuperar los pájaros
Durante el trabajo fui dando color a esa nueva figura. La curva central marca el recorrido de la pluma y, a su alrededor, se distribuyen los distintos tramos del dibujo. En la parte alta aparecen rosas y rojos; también hay verdes, violetas, azules y turquesas.
Quería enseñarte el proceso entre la plantilla y la pieza completa, porque el cambio de motivo se entiende mejor así. Ya no estaba dibujando tres pájaros independientes, sino trabajando una composición continua. Las puntas, las líneas y las manchas de color forman parte de esa pluma.
Al compartirlo bromeé con que al final los habíamos desplumado. Ese es el giro de este caso: cambié unos pájaros por una pluma. No es la recuperación del dibujo anterior, sino otra manera de transformar la zona que ocupaba.

03 / UN COVER-UP A COLOR
Acuarela y líneas: las dos partes de esta pluma
De cerca puedes ver cómo combiné el color con los contornos oscuros. Hay tramos más definidos y otros en los que el color se abre hacia fuera, con pequeñas manchas y salpicaduras. La curva de la pluma sigue reconocible entre esas zonas más sueltas.
Si te gusta mi acuarela pero te preocupa que tu tatuaje anterior tenga tinta oscura, aquí puedes ver una de las piezas que he realizado: tiene colores vivos y también líneas y zonas oscuras. No son dos opciones excluyentes dentro de este dibujo.
Fíjate en qué parte te atrae más. Puede ser la mezcla de rosas y azules, el contraste con los verdes o el acabado abierto de los bordes. Cuando me lo cuentas así, entiendo mejor lo que buscas que si solo me dices que quieres un tatuaje igual.

04 / UN COVER-UP A COLOR
La pieza completa y la pregunta para tu propio tatuaje
Aquí tienes la pluma completa sobre el antebrazo, con el extremo más fino orientado hacia la muñeca. La figura tiene un recorrido alargado y curvo; alrededor quedan los detalles de color. Esa vista general completa lo que te he enseñado de cerca.
No necesitas querer una pluma para que esta historia te sirva. Puede ayudarte si estás dudando entre retocar lo que llevas o cambiar de motivo. En este proyecto cambié el dibujo; si tu intención es conservar el tuyo, cuéntamelo desde el principio.
Para valorar una transformación, necesito ver el tatuaje completo y saber qué parte no te gusta, qué te gustaría mantener y qué ideas te atraen ahora. Podemos partir de esta paleta o de la forma de recorrer el brazo como referencias, sin dar por hecho que la misma solución encajará en cualquier tatuaje.